SONETO CONTRA Y PARA EL HOMBRE
Desnuda como vino "Dios" al mundo
llega también la noche a cada hombre,
si descalza de estrellas -no te asombre-
anduvo sin el día moribundo.
Olió la muerte, solo, nauseabundo
este "hombre" así llamado, podredumbre
no de su carne -vana mansedumbre-
acaso de su "alma", hueco inmundo.
(¿Pues quién eres, zopenco, para andar
dizque inventando dioses y universos
donde no cabe un ápice de vida?
Y cuando al fin decidas no matar,
si escribes con mis manos estos versos,
descubrirás que es otra la movida.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario