lunes, 2 de febrero de 2009

EL PODER HUMANO

Entonces, vida,
lléname de tiempo,
lléname de lo que no tengo
y todo lo tenido
entrégalo a la noche
y al olvido.

Sólo déjame
el recuerdo de la muerte,
que ya no cabe más
en todo lo vivido.

Lléname de horas, vida,
que todo sea
tiempo y luna
y así nadie perezca.

Porque nada y nadie
son lo mismo
y unidos prevalecen.

(Yo era nada en otro tiempo.
Ahora soy nadie
y por eso existo
y trituro la nada
y la absorbo y asimilo
y me adueño de ésta
porque soy nadie.

Siendo nadie y absurdo
o siendo absurdo y nadie
pude hacer inmortal
al universo y a la nada.)

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