...Recordad
pueblos del mundo:
TODOS SOMOS UNO
entonces
PAX SEAT
AD INFINITUM
NUNC
ET SEMPER...
Espacio de Roberto Luzcando, poeta, narrador y ensayista panameño nacido en 1939. Profesor de Lengua y literatura española, ganador en cinco ocasiones del Premio Nacional de Literatura "Ricardo Miró", del Premio "Vicente Aleixandre", en Sevilla, España y del "Pablo Neruda", en Guayaquil, Ecuador. Actualmente dirige la Revista Nacional de Cultura, del Instituto Nacional de Cultura.
lunes, 30 de noviembre de 2009
SONETO CON ESTRIBILLO DE LIBERTAD
Te digo que yo soy un hombre libre
y puedo, por las calles de la aurora,
andar cada mañana sin demora,
sin otra contraseña que ser libre.
No niegues que yo soy un hombre libre.
No existe en mí la noche, ni la hora
de queda, que me impida ir ahora
al sitio que me plazca: yo soy libre.
Insisto en que yo soy un hombre libre,
que habla lo que mira y no lo esconde,
que cuida la verdad con su sumario
de luchas por ser siempre un hombre libre,
un hombre que ha sabido cuándo y dónde
decirle al opresor lo necesario.
Te digo que yo soy un hombre libre
y puedo, por las calles de la aurora,
andar cada mañana sin demora,
sin otra contraseña que ser libre.
No niegues que yo soy un hombre libre.
No existe en mí la noche, ni la hora
de queda, que me impida ir ahora
al sitio que me plazca: yo soy libre.
Insisto en que yo soy un hombre libre,
que habla lo que mira y no lo esconde,
que cuida la verdad con su sumario
de luchas por ser siempre un hombre libre,
un hombre que ha sabido cuándo y dónde
decirle al opresor lo necesario.
viernes, 27 de noviembre de 2009
MÁSCARAS
Perderás la máscara,
no la que usas durante el carnaval,
un baile de disfraces
o la cotidiana hipocresía,
sino la máscara de piel
conque naciste.
(Entonces no te burles,
no te rías de los demás
con razón o sin razón:
recuerda que la risa final
la llevas debajo del rostro,
oculta en tu humana ingenuidad.
Y hablando de máscaras,
nunca olvides que el día
es la máscara sarcástica de la noche.)
Perderás la máscara,
no la que usas durante el carnaval,
un baile de disfraces
o la cotidiana hipocresía,
sino la máscara de piel
conque naciste.
(Entonces no te burles,
no te rías de los demás
con razón o sin razón:
recuerda que la risa final
la llevas debajo del rostro,
oculta en tu humana ingenuidad.
Y hablando de máscaras,
nunca olvides que el día
es la máscara sarcástica de la noche.)
miércoles, 25 de noviembre de 2009
SONETO DEL POETA COMBATIENTE
Yo trabajo en silencio, sin espuma
que delate mi mar desconocido.
El corazón me late sin sonido,
la flor con su reserva se me suma.
Al tirano que mata y que despluma
en la mira lo tengo estremecido,
con sus días contados y vencido
por el tiro que sale de mi pluma.
Armado ruiseñor de fuego mudo,
arraso con la noche y con el hambre
con ciega lentitud incontenible.
¡Pues nunca contra el pueblo nadie pudo:
así, cuando levanta sus enjambres,
su furia por grandiosa es invencible!
martes, 24 de noviembre de 2009
TODO ESTE AMOR NO ES MÁS QUE UNA BOTELLA
Todo este amor no es mas que una botella
llena de agua marina, soterrada
entre la arena frágil y olvidada
de una isla que quiso ser estrella.
Todo este amor ya no es la cosa bella
donde quedó la muerte arrinconada
como un nardo de piedra, amedrentada
por el abismo de su propia huella.
Todo este amor no es más que una mujer
que se quiere en jazmín, a puro frío,
para luego apretarla contra el pecho.
Todo este amor, y no lo hará volver
a sentirse caliente y hecha un lío
cuando su piel invada, trecho a trecho.
llena de agua marina, soterrada
entre la arena frágil y olvidada
de una isla que quiso ser estrella.
Todo este amor ya no es la cosa bella
donde quedó la muerte arrinconada
como un nardo de piedra, amedrentada
por el abismo de su propia huella.
Todo este amor no es más que una mujer
que se quiere en jazmín, a puro frío,
para luego apretarla contra el pecho.
Todo este amor, y no lo hará volver
a sentirse caliente y hecha un lío
cuando su piel invada, trecho a trecho.
lunes, 23 de noviembre de 2009
SONETO EN FORMA DE CONSEJA
A LOS PUEBLOS EN GUERRA
(a la manera antigua)
Os doy permiso a todos: empezaos
a mataros en masa, uno a uno,
que al despuntar el alba ya ninguno
os salvaréis del estupor y el caos.
¿Qué esperáis? La muerte tiene vahos
que nunca resistió humano alguno.
Caerá como relámpago en ayuno
encima del planeta. Comenzaos.
Os doy permiso a todos a morir.
Tomad acerbos tragos de cicuta,
cambiad sólo de vasos y ya está.
He ahí vuestro destino: destruir
al hombre y a la flor, en triste ruta.
En fin, hundid la vida, qué más da.
A LOS PUEBLOS EN GUERRA
(a la manera antigua)
Os doy permiso a todos: empezaos
a mataros en masa, uno a uno,
que al despuntar el alba ya ninguno
os salvaréis del estupor y el caos.
¿Qué esperáis? La muerte tiene vahos
que nunca resistió humano alguno.
Caerá como relámpago en ayuno
encima del planeta. Comenzaos.
Os doy permiso a todos a morir.
Tomad acerbos tragos de cicuta,
cambiad sólo de vasos y ya está.
He ahí vuestro destino: destruir
al hombre y a la flor, en triste ruta.
En fin, hundid la vida, qué más da.
viernes, 20 de noviembre de 2009
ROMANZA
Te quiero con tanto amor
que a medida que me sale
abro huecos y lo entierro
para que no cubra el mundo,
pero va saliendo más
y los huecos en la tierra
se acaban, pero mi amor
no se duerme con la noche
ni se cansa con el día
y perfora tu silencio
con puñaladas de besos.
Vas taladrando hasta el aire
y agujereando mi vida
de tal manera, mi amor,
que no me queda en la tierra
ni hueco para morir,
ni senda por donde andar,
pues todo por ti está lleno,
atiborrado de amor,
y aunque quisiera quererlo,
ni soledad donde ir
tuviera, porque has llegado
allá donde acaba el nunca,
donde el polvo recomienza
y pones punto a la muerte
y comas a la esperanza,
cuando invades mis palabras
y hacen la miel en mi boca
las abejas de tus labios.
Te quiero con tanto amor
que a medida que me sale
abro huecos y lo entierro
para que no cubra el mundo,
pero va saliendo más
y los huecos en la tierra
se acaban, pero mi amor
no se duerme con la noche
ni se cansa con el día
y perfora tu silencio
con puñaladas de besos.
Vas taladrando hasta el aire
y agujereando mi vida
de tal manera, mi amor,
que no me queda en la tierra
ni hueco para morir,
ni senda por donde andar,
pues todo por ti está lleno,
atiborrado de amor,
y aunque quisiera quererlo,
ni soledad donde ir
tuviera, porque has llegado
allá donde acaba el nunca,
donde el polvo recomienza
y pones punto a la muerte
y comas a la esperanza,
cuando invades mis palabras
y hacen la miel en mi boca
las abejas de tus labios.
jueves, 19 de noviembre de 2009
VOZ URGENTE
(anti-oda al soldado de todo el mundo)
Soldado de todo el mundo,
cuando un día
cansado de matar,
te dejen ir al cuartel
y después de lavarte
la sangre de las manos,
de los dientes,
de las botas que pisaron
la piel de tantos niños,
de ancianos y mujeres
sin escudo
y quisieras afeitarte
la barba enrojecida
y mires tu cara
en la conciencia del espejo,
un día
vomitarás,
ya no la sopa
de lata
ni el mejunje de odio
que atosiga tus tripas,
vomitarás,
soldado,
por haber reconocido,
un día,
la cabeza de tu propia madre
entre la noche
y los escombros.
Soldado,
que fuiste hijo del Pueblo
y ahora eres mercenario
en la misma Patria que te amó:
un día,
sin luces y sin horas,
cuando patrulles
las calles solitarias,
entre los huesos
todavía humeantes,
un día
sobre tu miedo a la bala
justiciera
se levantará, como un cadáver
en venganza,
tu traición a ti mismo,
se te parará enfrente
y tendrá tu propio rostro,
tu salpicado uniforme,
tu casco ennegrecido
de pólvora asesina
y de nada servirán,
soldado,
tu gatillo y bayoneta
calada en frío,
tu rabia especializada
en masacres populares
y te quedarás callado
de armas y palabras,
seguirás respirando
tu oxígeno maloliente,
pero después de ese día,
soldado,
no volverás a reír
cuando esbirros mayores
te coloquen medallas
por tanto patriota muerto,
por cada abuela triturada,
por cada escolar apagado
de su lámpara de vida.
No volverás a reír
soldado,
y retornarás a tu casa
otro día
y al encontrarla en llamas
con un boquete en el centro,
erizada de difuntos,
nunca sabrás si tú mismo,
desde tu tanque ciego
y tu uniforme verdeolivo,
exterminaste a los pocos
que te hacían humano,
desde tu tanque ciego,
entre el humo
de tu furiosa soledad apátrida.
-verano de 2003-
(anti-oda al soldado de todo el mundo)
Soldado de todo el mundo,
cuando un día
cansado de matar,
te dejen ir al cuartel
y después de lavarte
la sangre de las manos,
de los dientes,
de las botas que pisaron
la piel de tantos niños,
de ancianos y mujeres
sin escudo
y quisieras afeitarte
la barba enrojecida
y mires tu cara
en la conciencia del espejo,
un día
vomitarás,
ya no la sopa
de lata
ni el mejunje de odio
que atosiga tus tripas,
vomitarás,
soldado,
por haber reconocido,
un día,
la cabeza de tu propia madre
entre la noche
y los escombros.
Soldado,
que fuiste hijo del Pueblo
y ahora eres mercenario
en la misma Patria que te amó:
un día,
sin luces y sin horas,
cuando patrulles
las calles solitarias,
entre los huesos
todavía humeantes,
un día
sobre tu miedo a la bala
justiciera
se levantará, como un cadáver
en venganza,
tu traición a ti mismo,
se te parará enfrente
y tendrá tu propio rostro,
tu salpicado uniforme,
tu casco ennegrecido
de pólvora asesina
y de nada servirán,
soldado,
tu gatillo y bayoneta
calada en frío,
tu rabia especializada
en masacres populares
y te quedarás callado
de armas y palabras,
seguirás respirando
tu oxígeno maloliente,
pero después de ese día,
soldado,
no volverás a reír
cuando esbirros mayores
te coloquen medallas
por tanto patriota muerto,
por cada abuela triturada,
por cada escolar apagado
de su lámpara de vida.
No volverás a reír
soldado,
y retornarás a tu casa
otro día
y al encontrarla en llamas
con un boquete en el centro,
erizada de difuntos,
nunca sabrás si tú mismo,
desde tu tanque ciego
y tu uniforme verdeolivo,
exterminaste a los pocos
que te hacían humano,
desde tu tanque ciego,
entre el humo
de tu furiosa soledad apátrida.
-verano de 2003-
miércoles, 18 de noviembre de 2009
ENTRE DÉBORA Y EL RÍO
Río
Calovébora.
Allá,
de mí,
Débora
se deja.
Débora en el río.
En el río Calovébora.
Se deja
de mí.
¿De mieles
se queja?
Débora me devora
en el río Calovébora.
Y al devorarme
Débora caló
y ya no puedo
decirle que no.
Caló Débora.
Y así
en Calovébora
debo ahora
dejar que Débora
sin demora
otra vez
me devore.
(Aunque Cora
bien me llore
pues no tiene
quien la atore).
Débora caló.
Caló Débora.
Calovébora.
Río
Calovébora.
Allá,
de mí,
Débora
se deja.
Débora en el río.
En el río Calovébora.
Se deja
de mí.
¿De mieles
se queja?
Débora me devora
en el río Calovébora.
Y al devorarme
Débora caló
y ya no puedo
decirle que no.
Caló Débora.
Y así
en Calovébora
debo ahora
dejar que Débora
sin demora
otra vez
me devore.
(Aunque Cora
bien me llore
pues no tiene
quien la atore).
Débora caló.
Caló Débora.
Calovébora.
lunes, 16 de noviembre de 2009
SONETO DIGITAL
Para escanear los besos que evitaste
y el tiempo de vivir que despilfarras,
colocaría un código de barras
en el caliente olvido que dejaste.
Para alejar mis ansias programaste
mis numerosos dedos que no agarras
y vi que tu silencio obtuvo garras
del animal que en vano desataste.
En fin, si computara tus desdenes
en cifras y palabras digitales
que redujeran mi pasión a cero,
al encontrarme, solo, en los andenes
leyera de tu voz que ya no hay tales
recuerdos, mordeduras que yo espero...
viernes, 13 de noviembre de 2009
ÉGLOGA EN TIEMPO DE SONETO
Pastor que los rebaños de la pena
escoltas a los prados donde moro.
Pastor a quien os debo mi decoro,
me dejas a merced de luna llena.
¿Ignoras que la noche me condena
a ser despojo vil de quien añoro?
¿Por qué a mi corazón, mirlo sonoro,
ocultas la virtud que lo enajena?
Pastor que te tornaste fiel amigo
de mí y de mi doncella cuán hermosa,
otrora junto al río tantas veces,
debajo del crepúsculo, testigo
también de mi pasión, quemada rosa:
¿Por qué, pastor de amor, desapareces?
Pastor que los rebaños de la pena
escoltas a los prados donde moro.
Pastor a quien os debo mi decoro,
me dejas a merced de luna llena.
¿Ignoras que la noche me condena
a ser despojo vil de quien añoro?
¿Por qué a mi corazón, mirlo sonoro,
ocultas la virtud que lo enajena?
Pastor que te tornaste fiel amigo
de mí y de mi doncella cuán hermosa,
otrora junto al río tantas veces,
debajo del crepúsculo, testigo
también de mi pasión, quemada rosa:
¿Por qué, pastor de amor, desapareces?
jueves, 12 de noviembre de 2009
SER DIOS RESULTA FÁCIL
Me atreveré a ser Dios, jamás mezquino
y cambiará la humanidad su suerte.
(Bendeciré el aullido que al tenerte
liberas como un eco en mi camino.)
Me rezaré yo mismo y determino:
de ahora en adelante no habrá muerte.
(Me arrogo ese poder de promoverte
a Diosa conyugal. Sea tu destino.)
Prohíbo los abortos de semillas,
ofrezco un biberón de vía láctea
al hambre de los niños hoy en pena.
Ser Dios resulta fácil. Encasillas
tan frágil, tan pequeña como bráctea,
la soledad del hombre en su colmena.
Me atreveré a ser Dios, jamás mezquino
y cambiará la humanidad su suerte.
(Bendeciré el aullido que al tenerte
liberas como un eco en mi camino.)
Me rezaré yo mismo y determino:
de ahora en adelante no habrá muerte.
(Me arrogo ese poder de promoverte
a Diosa conyugal. Sea tu destino.)
Prohíbo los abortos de semillas,
ofrezco un biberón de vía láctea
al hambre de los niños hoy en pena.
Ser Dios resulta fácil. Encasillas
tan frágil, tan pequeña como bráctea,
la soledad del hombre en su colmena.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
LA SOGA DE DIOS
Existe un Dios para el planeta Tierra
mas no para los otros universos
que cuelgan del espacio. ¡Cuán perversos
y ególatras los "dioses". ¡Cómo aterra
saber que a tantos seres se les cierra
la ventana del tiempo al fin inmersos
en la tierra o el agua tan diversos
pero iguales guardando lo que encierra!
Con la soga de Dios nos suicidamos,
linchamos la verdad en mil posturas
de arrogante diosólogo sofista.
Con la soga de Dios nos suicidamos
y con trágica mano, sin premura,
del cielo nos colgamos a la vista.
Existe un Dios para el planeta Tierra
mas no para los otros universos
que cuelgan del espacio. ¡Cuán perversos
y ególatras los "dioses". ¡Cómo aterra
saber que a tantos seres se les cierra
la ventana del tiempo al fin inmersos
en la tierra o el agua tan diversos
pero iguales guardando lo que encierra!
Con la soga de Dios nos suicidamos,
linchamos la verdad en mil posturas
de arrogante diosólogo sofista.
Con la soga de Dios nos suicidamos
y con trágica mano, sin premura,
del cielo nos colgamos a la vista.
viernes, 6 de noviembre de 2009
UN RELÁMPAGO TOMA MI RETRATO
Da vueltas el planeta y me percato
porque la luna me tantea este verso
y desde el lado azul del universo
un relámpago toma mi retrato.
Mi sombra es un oscuro garabato
en la pared del tiempo, donde inmerso
me busco y nada más soy el anverso
de los espejos donde paso el rato.
La vida es un reflejo de sí misma
y al reflejarme soy el pasajero
de un tren cuyo destino no se advierte.
Pero sus rieles tienen el carisma
de quien al irse sigue prisionero
de la estación donde vivió su muerte.
Da vueltas el planeta y me percato
porque la luna me tantea este verso
y desde el lado azul del universo
un relámpago toma mi retrato.
Mi sombra es un oscuro garabato
en la pared del tiempo, donde inmerso
me busco y nada más soy el anverso
de los espejos donde paso el rato.
La vida es un reflejo de sí misma
y al reflejarme soy el pasajero
de un tren cuyo destino no se advierte.
Pero sus rieles tienen el carisma
de quien al irse sigue prisionero
de la estación donde vivió su muerte.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)