NEVER MORE
Nunca te dejé sola
hasta cuando
quisiste estar
tan
sola.
Entonces me fui
y todavía
no he regresado
ni de tu soledad
ni de la mía.
Espacio de Roberto Luzcando, poeta, narrador y ensayista panameño nacido en 1939. Profesor de Lengua y literatura española, ganador en cinco ocasiones del Premio Nacional de Literatura "Ricardo Miró", del Premio "Vicente Aleixandre", en Sevilla, España y del "Pablo Neruda", en Guayaquil, Ecuador. Actualmente dirige la Revista Nacional de Cultura, del Instituto Nacional de Cultura.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
lunes, 14 de diciembre de 2009
LA PATRIA EN EL ZODIACO
(fragmentos)
I
(fragmentos)
I
20 de diciembre, 9 de enero...
Enero es más que un mes del calendario:
cada año será
el recuerdo vivo de la destrucción.
Once lunas antes,
nueve soles después,
conjugan y unifican la mansalva.
Enero es el sendero y la noche
cuando juntos caminamos
la Patria y yo,
sin otra luminaria por las calles
que la agujereada luz de las estrellas,
después que gigantescos sonidos
fracturaron maderas y cristales,
torres de cemento armado
y máscaras humanas.
Después de los incendios
los huesos calcinados de Diciembre,
dejaron su fatiga negruzca y en desorden
sobre la nocturna espalda de la ciudad:
cenicientos jeroglíficos de cal morena
que todos comprendemos:
la paz en cuarentena
de una Patria aún desconocida,
Patria de Enero en flor
que se deshoja
por los ventisqueros del almanaque.
XII
(...1989)
De Diciembre a Diciembre
y la furia no ha pasado,
el aroma macabro
se esparce nuevamente
y la noche se escurre indelicada
entre los intersticios del recuerdo.
Diciembre, negra Navidad
que ochenta y nueve veces
golpea el sentimiento
y cada ochenta y nueve se multiplica
por sí mismo,
se multiplica por la infamia,
cada muerto resulta
el cuádruple de la maldad
y cada vivo asustadizo,
trémulo sobreviviente,
escucha latir su corazón de nuevo
ochenta y nueve veces por minuto
y oye caer las bombas
en el cuarto del vecino
y mira el estruendo reflejarse
en la desmesurada boca del hijo
que ha quedado inmóvil de terror.
Diciembre,
mes de regalados incendios,
negra Navidad
donde la muerte
obsequió pupilas en blanco
como canicas, desplegó
pieles calcinadas,
gritos más allá del grito,
piernas que andaban solas,
cabezas encestadas en la nada
en el baloncesto de las explosiones,
Diciembre impostergable,
mes de crucifixiones populares,
negra Navidad
donde sólo nació la muerte.
Diciembre, ahora
te cierro en mi palabra,
pero la llave de tu memoria
en esta Patria zodiacal:
porque tal oprobio
sólo se esfumará
la noche en que tus muertos
regresen a sus casas,
se acuesten en sus lechos
y jueguen con sus hijos
en otra Navidad.
(Tomado del libro LA PATRIA EN EL ZODIACO, XII poemas sobre la invasión.)
viernes, 11 de diciembre de 2009
LAS HOJAS SON LAS HUELLAS DE LA MUERTE
Las hojas son las huellas de la muerte
que salen por las ramas, porque acaso
no caben bajo tierra: cielo raso
del hombre transformado en sombra inerte.
El árbol en sus hojas da la suerte
de aquél que lo contempla en el ocaso
y advierte que el color de cada paso
es verde como el árbol que lo vierte.
Son verdes las pisadas que recoge
la muerte en cada forma de las hojas:
el hombre ya en su edad de clorofila.
Por eso, cuando el viento lo deshoje,
el árbol, con su fruto de congojas,
es hueso que en el aire se perfila.
que salen por las ramas, porque acaso
no caben bajo tierra: cielo raso
del hombre transformado en sombra inerte.
El árbol en sus hojas da la suerte
de aquél que lo contempla en el ocaso
y advierte que el color de cada paso
es verde como el árbol que lo vierte.
Son verdes las pisadas que recoge
la muerte en cada forma de las hojas:
el hombre ya en su edad de clorofila.
Por eso, cuando el viento lo deshoje,
el árbol, con su fruto de congojas,
es hueso que en el aire se perfila.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
LA MUERTE NOS DERROTA A CONTRACIELO
La muerte nos derrota a contracielo
pues sabe frutecer bajo la tierra,
quizás como otro amor que nos encierra
en rara soledad de barro y yelo.
La muerte, que camino bajo el suelo,
se sabe los senderos, nunca yerra,
no va a los cementerios, pero aterra
al vuelo de los pájaros sin vuelo.
La muerte nos conoce desde niños
y escribe nuestros pasos -cada uno-
en libros de silencio vegetal.
Y llega con su flaco desaliño,
nos toca y desencuerpa y a ninguno
le consta si pasó por el portal.
pues sabe frutecer bajo la tierra,
quizás como otro amor que nos encierra
en rara soledad de barro y yelo.
La muerte, que camino bajo el suelo,
se sabe los senderos, nunca yerra,
no va a los cementerios, pero aterra
al vuelo de los pájaros sin vuelo.
La muerte nos conoce desde niños
y escribe nuestros pasos -cada uno-
en libros de silencio vegetal.
Y llega con su flaco desaliño,
nos toca y desencuerpa y a ninguno
le consta si pasó por el portal.
martes, 1 de diciembre de 2009
LOS ÁRBOLES CAMINAN
(Soneto)
(Soneto)
"...migración altitudinal
en el amazonas..."
Internet
Los árboles caminan a la cima,
avanzan un centímetro por día,
es mudo su estupor, su algarabía
moviéndose sin pies: la flor encima.
Irrumpen sin furor y no lastima
las sendas de la hierba que dormía
y mientras que su afán amanecía
desliza mil raíces y se anima.
(¡Oh árbol andariego que subiendo
por cada pedrezuela has encumbrado
el bosque y su secreta florafauna.
Insólito, te vas siempre moviendo
huyendo del ozono que ha trocado
peciolos en cenizas con su sauna!)
lunes, 30 de noviembre de 2009
SONETO CON ESTRIBILLO DE LIBERTAD
Te digo que yo soy un hombre libre
y puedo, por las calles de la aurora,
andar cada mañana sin demora,
sin otra contraseña que ser libre.
No niegues que yo soy un hombre libre.
No existe en mí la noche, ni la hora
de queda, que me impida ir ahora
al sitio que me plazca: yo soy libre.
Insisto en que yo soy un hombre libre,
que habla lo que mira y no lo esconde,
que cuida la verdad con su sumario
de luchas por ser siempre un hombre libre,
un hombre que ha sabido cuándo y dónde
decirle al opresor lo necesario.
Te digo que yo soy un hombre libre
y puedo, por las calles de la aurora,
andar cada mañana sin demora,
sin otra contraseña que ser libre.
No niegues que yo soy un hombre libre.
No existe en mí la noche, ni la hora
de queda, que me impida ir ahora
al sitio que me plazca: yo soy libre.
Insisto en que yo soy un hombre libre,
que habla lo que mira y no lo esconde,
que cuida la verdad con su sumario
de luchas por ser siempre un hombre libre,
un hombre que ha sabido cuándo y dónde
decirle al opresor lo necesario.
viernes, 27 de noviembre de 2009
MÁSCARAS
Perderás la máscara,
no la que usas durante el carnaval,
un baile de disfraces
o la cotidiana hipocresía,
sino la máscara de piel
conque naciste.
(Entonces no te burles,
no te rías de los demás
con razón o sin razón:
recuerda que la risa final
la llevas debajo del rostro,
oculta en tu humana ingenuidad.
Y hablando de máscaras,
nunca olvides que el día
es la máscara sarcástica de la noche.)
Perderás la máscara,
no la que usas durante el carnaval,
un baile de disfraces
o la cotidiana hipocresía,
sino la máscara de piel
conque naciste.
(Entonces no te burles,
no te rías de los demás
con razón o sin razón:
recuerda que la risa final
la llevas debajo del rostro,
oculta en tu humana ingenuidad.
Y hablando de máscaras,
nunca olvides que el día
es la máscara sarcástica de la noche.)
miércoles, 25 de noviembre de 2009
SONETO DEL POETA COMBATIENTE
Yo trabajo en silencio, sin espuma
que delate mi mar desconocido.
El corazón me late sin sonido,
la flor con su reserva se me suma.
Al tirano que mata y que despluma
en la mira lo tengo estremecido,
con sus días contados y vencido
por el tiro que sale de mi pluma.
Armado ruiseñor de fuego mudo,
arraso con la noche y con el hambre
con ciega lentitud incontenible.
¡Pues nunca contra el pueblo nadie pudo:
así, cuando levanta sus enjambres,
su furia por grandiosa es invencible!
martes, 24 de noviembre de 2009
TODO ESTE AMOR NO ES MÁS QUE UNA BOTELLA
Todo este amor no es mas que una botella
llena de agua marina, soterrada
entre la arena frágil y olvidada
de una isla que quiso ser estrella.
Todo este amor ya no es la cosa bella
donde quedó la muerte arrinconada
como un nardo de piedra, amedrentada
por el abismo de su propia huella.
Todo este amor no es más que una mujer
que se quiere en jazmín, a puro frío,
para luego apretarla contra el pecho.
Todo este amor, y no lo hará volver
a sentirse caliente y hecha un lío
cuando su piel invada, trecho a trecho.
llena de agua marina, soterrada
entre la arena frágil y olvidada
de una isla que quiso ser estrella.
Todo este amor ya no es la cosa bella
donde quedó la muerte arrinconada
como un nardo de piedra, amedrentada
por el abismo de su propia huella.
Todo este amor no es más que una mujer
que se quiere en jazmín, a puro frío,
para luego apretarla contra el pecho.
Todo este amor, y no lo hará volver
a sentirse caliente y hecha un lío
cuando su piel invada, trecho a trecho.
lunes, 23 de noviembre de 2009
SONETO EN FORMA DE CONSEJA
A LOS PUEBLOS EN GUERRA
(a la manera antigua)
Os doy permiso a todos: empezaos
a mataros en masa, uno a uno,
que al despuntar el alba ya ninguno
os salvaréis del estupor y el caos.
¿Qué esperáis? La muerte tiene vahos
que nunca resistió humano alguno.
Caerá como relámpago en ayuno
encima del planeta. Comenzaos.
Os doy permiso a todos a morir.
Tomad acerbos tragos de cicuta,
cambiad sólo de vasos y ya está.
He ahí vuestro destino: destruir
al hombre y a la flor, en triste ruta.
En fin, hundid la vida, qué más da.
A LOS PUEBLOS EN GUERRA
(a la manera antigua)
Os doy permiso a todos: empezaos
a mataros en masa, uno a uno,
que al despuntar el alba ya ninguno
os salvaréis del estupor y el caos.
¿Qué esperáis? La muerte tiene vahos
que nunca resistió humano alguno.
Caerá como relámpago en ayuno
encima del planeta. Comenzaos.
Os doy permiso a todos a morir.
Tomad acerbos tragos de cicuta,
cambiad sólo de vasos y ya está.
He ahí vuestro destino: destruir
al hombre y a la flor, en triste ruta.
En fin, hundid la vida, qué más da.
viernes, 20 de noviembre de 2009
ROMANZA
Te quiero con tanto amor
que a medida que me sale
abro huecos y lo entierro
para que no cubra el mundo,
pero va saliendo más
y los huecos en la tierra
se acaban, pero mi amor
no se duerme con la noche
ni se cansa con el día
y perfora tu silencio
con puñaladas de besos.
Vas taladrando hasta el aire
y agujereando mi vida
de tal manera, mi amor,
que no me queda en la tierra
ni hueco para morir,
ni senda por donde andar,
pues todo por ti está lleno,
atiborrado de amor,
y aunque quisiera quererlo,
ni soledad donde ir
tuviera, porque has llegado
allá donde acaba el nunca,
donde el polvo recomienza
y pones punto a la muerte
y comas a la esperanza,
cuando invades mis palabras
y hacen la miel en mi boca
las abejas de tus labios.
Te quiero con tanto amor
que a medida que me sale
abro huecos y lo entierro
para que no cubra el mundo,
pero va saliendo más
y los huecos en la tierra
se acaban, pero mi amor
no se duerme con la noche
ni se cansa con el día
y perfora tu silencio
con puñaladas de besos.
Vas taladrando hasta el aire
y agujereando mi vida
de tal manera, mi amor,
que no me queda en la tierra
ni hueco para morir,
ni senda por donde andar,
pues todo por ti está lleno,
atiborrado de amor,
y aunque quisiera quererlo,
ni soledad donde ir
tuviera, porque has llegado
allá donde acaba el nunca,
donde el polvo recomienza
y pones punto a la muerte
y comas a la esperanza,
cuando invades mis palabras
y hacen la miel en mi boca
las abejas de tus labios.
jueves, 19 de noviembre de 2009
VOZ URGENTE
(anti-oda al soldado de todo el mundo)
Soldado de todo el mundo,
cuando un día
cansado de matar,
te dejen ir al cuartel
y después de lavarte
la sangre de las manos,
de los dientes,
de las botas que pisaron
la piel de tantos niños,
de ancianos y mujeres
sin escudo
y quisieras afeitarte
la barba enrojecida
y mires tu cara
en la conciencia del espejo,
un día
vomitarás,
ya no la sopa
de lata
ni el mejunje de odio
que atosiga tus tripas,
vomitarás,
soldado,
por haber reconocido,
un día,
la cabeza de tu propia madre
entre la noche
y los escombros.
Soldado,
que fuiste hijo del Pueblo
y ahora eres mercenario
en la misma Patria que te amó:
un día,
sin luces y sin horas,
cuando patrulles
las calles solitarias,
entre los huesos
todavía humeantes,
un día
sobre tu miedo a la bala
justiciera
se levantará, como un cadáver
en venganza,
tu traición a ti mismo,
se te parará enfrente
y tendrá tu propio rostro,
tu salpicado uniforme,
tu casco ennegrecido
de pólvora asesina
y de nada servirán,
soldado,
tu gatillo y bayoneta
calada en frío,
tu rabia especializada
en masacres populares
y te quedarás callado
de armas y palabras,
seguirás respirando
tu oxígeno maloliente,
pero después de ese día,
soldado,
no volverás a reír
cuando esbirros mayores
te coloquen medallas
por tanto patriota muerto,
por cada abuela triturada,
por cada escolar apagado
de su lámpara de vida.
No volverás a reír
soldado,
y retornarás a tu casa
otro día
y al encontrarla en llamas
con un boquete en el centro,
erizada de difuntos,
nunca sabrás si tú mismo,
desde tu tanque ciego
y tu uniforme verdeolivo,
exterminaste a los pocos
que te hacían humano,
desde tu tanque ciego,
entre el humo
de tu furiosa soledad apátrida.
-verano de 2003-
(anti-oda al soldado de todo el mundo)
Soldado de todo el mundo,
cuando un día
cansado de matar,
te dejen ir al cuartel
y después de lavarte
la sangre de las manos,
de los dientes,
de las botas que pisaron
la piel de tantos niños,
de ancianos y mujeres
sin escudo
y quisieras afeitarte
la barba enrojecida
y mires tu cara
en la conciencia del espejo,
un día
vomitarás,
ya no la sopa
de lata
ni el mejunje de odio
que atosiga tus tripas,
vomitarás,
soldado,
por haber reconocido,
un día,
la cabeza de tu propia madre
entre la noche
y los escombros.
Soldado,
que fuiste hijo del Pueblo
y ahora eres mercenario
en la misma Patria que te amó:
un día,
sin luces y sin horas,
cuando patrulles
las calles solitarias,
entre los huesos
todavía humeantes,
un día
sobre tu miedo a la bala
justiciera
se levantará, como un cadáver
en venganza,
tu traición a ti mismo,
se te parará enfrente
y tendrá tu propio rostro,
tu salpicado uniforme,
tu casco ennegrecido
de pólvora asesina
y de nada servirán,
soldado,
tu gatillo y bayoneta
calada en frío,
tu rabia especializada
en masacres populares
y te quedarás callado
de armas y palabras,
seguirás respirando
tu oxígeno maloliente,
pero después de ese día,
soldado,
no volverás a reír
cuando esbirros mayores
te coloquen medallas
por tanto patriota muerto,
por cada abuela triturada,
por cada escolar apagado
de su lámpara de vida.
No volverás a reír
soldado,
y retornarás a tu casa
otro día
y al encontrarla en llamas
con un boquete en el centro,
erizada de difuntos,
nunca sabrás si tú mismo,
desde tu tanque ciego
y tu uniforme verdeolivo,
exterminaste a los pocos
que te hacían humano,
desde tu tanque ciego,
entre el humo
de tu furiosa soledad apátrida.
-verano de 2003-
miércoles, 18 de noviembre de 2009
ENTRE DÉBORA Y EL RÍO
Río
Calovébora.
Allá,
de mí,
Débora
se deja.
Débora en el río.
En el río Calovébora.
Se deja
de mí.
¿De mieles
se queja?
Débora me devora
en el río Calovébora.
Y al devorarme
Débora caló
y ya no puedo
decirle que no.
Caló Débora.
Y así
en Calovébora
debo ahora
dejar que Débora
sin demora
otra vez
me devore.
(Aunque Cora
bien me llore
pues no tiene
quien la atore).
Débora caló.
Caló Débora.
Calovébora.
Río
Calovébora.
Allá,
de mí,
Débora
se deja.
Débora en el río.
En el río Calovébora.
Se deja
de mí.
¿De mieles
se queja?
Débora me devora
en el río Calovébora.
Y al devorarme
Débora caló
y ya no puedo
decirle que no.
Caló Débora.
Y así
en Calovébora
debo ahora
dejar que Débora
sin demora
otra vez
me devore.
(Aunque Cora
bien me llore
pues no tiene
quien la atore).
Débora caló.
Caló Débora.
Calovébora.
lunes, 16 de noviembre de 2009
SONETO DIGITAL
Para escanear los besos que evitaste
y el tiempo de vivir que despilfarras,
colocaría un código de barras
en el caliente olvido que dejaste.
Para alejar mis ansias programaste
mis numerosos dedos que no agarras
y vi que tu silencio obtuvo garras
del animal que en vano desataste.
En fin, si computara tus desdenes
en cifras y palabras digitales
que redujeran mi pasión a cero,
al encontrarme, solo, en los andenes
leyera de tu voz que ya no hay tales
recuerdos, mordeduras que yo espero...
viernes, 13 de noviembre de 2009
ÉGLOGA EN TIEMPO DE SONETO
Pastor que los rebaños de la pena
escoltas a los prados donde moro.
Pastor a quien os debo mi decoro,
me dejas a merced de luna llena.
¿Ignoras que la noche me condena
a ser despojo vil de quien añoro?
¿Por qué a mi corazón, mirlo sonoro,
ocultas la virtud que lo enajena?
Pastor que te tornaste fiel amigo
de mí y de mi doncella cuán hermosa,
otrora junto al río tantas veces,
debajo del crepúsculo, testigo
también de mi pasión, quemada rosa:
¿Por qué, pastor de amor, desapareces?
Pastor que los rebaños de la pena
escoltas a los prados donde moro.
Pastor a quien os debo mi decoro,
me dejas a merced de luna llena.
¿Ignoras que la noche me condena
a ser despojo vil de quien añoro?
¿Por qué a mi corazón, mirlo sonoro,
ocultas la virtud que lo enajena?
Pastor que te tornaste fiel amigo
de mí y de mi doncella cuán hermosa,
otrora junto al río tantas veces,
debajo del crepúsculo, testigo
también de mi pasión, quemada rosa:
¿Por qué, pastor de amor, desapareces?
jueves, 12 de noviembre de 2009
SER DIOS RESULTA FÁCIL
Me atreveré a ser Dios, jamás mezquino
y cambiará la humanidad su suerte.
(Bendeciré el aullido que al tenerte
liberas como un eco en mi camino.)
Me rezaré yo mismo y determino:
de ahora en adelante no habrá muerte.
(Me arrogo ese poder de promoverte
a Diosa conyugal. Sea tu destino.)
Prohíbo los abortos de semillas,
ofrezco un biberón de vía láctea
al hambre de los niños hoy en pena.
Ser Dios resulta fácil. Encasillas
tan frágil, tan pequeña como bráctea,
la soledad del hombre en su colmena.
Me atreveré a ser Dios, jamás mezquino
y cambiará la humanidad su suerte.
(Bendeciré el aullido que al tenerte
liberas como un eco en mi camino.)
Me rezaré yo mismo y determino:
de ahora en adelante no habrá muerte.
(Me arrogo ese poder de promoverte
a Diosa conyugal. Sea tu destino.)
Prohíbo los abortos de semillas,
ofrezco un biberón de vía láctea
al hambre de los niños hoy en pena.
Ser Dios resulta fácil. Encasillas
tan frágil, tan pequeña como bráctea,
la soledad del hombre en su colmena.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
LA SOGA DE DIOS
Existe un Dios para el planeta Tierra
mas no para los otros universos
que cuelgan del espacio. ¡Cuán perversos
y ególatras los "dioses". ¡Cómo aterra
saber que a tantos seres se les cierra
la ventana del tiempo al fin inmersos
en la tierra o el agua tan diversos
pero iguales guardando lo que encierra!
Con la soga de Dios nos suicidamos,
linchamos la verdad en mil posturas
de arrogante diosólogo sofista.
Con la soga de Dios nos suicidamos
y con trágica mano, sin premura,
del cielo nos colgamos a la vista.
Existe un Dios para el planeta Tierra
mas no para los otros universos
que cuelgan del espacio. ¡Cuán perversos
y ególatras los "dioses". ¡Cómo aterra
saber que a tantos seres se les cierra
la ventana del tiempo al fin inmersos
en la tierra o el agua tan diversos
pero iguales guardando lo que encierra!
Con la soga de Dios nos suicidamos,
linchamos la verdad en mil posturas
de arrogante diosólogo sofista.
Con la soga de Dios nos suicidamos
y con trágica mano, sin premura,
del cielo nos colgamos a la vista.
viernes, 6 de noviembre de 2009
UN RELÁMPAGO TOMA MI RETRATO
Da vueltas el planeta y me percato
porque la luna me tantea este verso
y desde el lado azul del universo
un relámpago toma mi retrato.
Mi sombra es un oscuro garabato
en la pared del tiempo, donde inmerso
me busco y nada más soy el anverso
de los espejos donde paso el rato.
La vida es un reflejo de sí misma
y al reflejarme soy el pasajero
de un tren cuyo destino no se advierte.
Pero sus rieles tienen el carisma
de quien al irse sigue prisionero
de la estación donde vivió su muerte.
Da vueltas el planeta y me percato
porque la luna me tantea este verso
y desde el lado azul del universo
un relámpago toma mi retrato.
Mi sombra es un oscuro garabato
en la pared del tiempo, donde inmerso
me busco y nada más soy el anverso
de los espejos donde paso el rato.
La vida es un reflejo de sí misma
y al reflejarme soy el pasajero
de un tren cuyo destino no se advierte.
Pero sus rieles tienen el carisma
de quien al irse sigue prisionero
de la estación donde vivió su muerte.
jueves, 22 de octubre de 2009
YO SOY EL TRIPULANTE DE LA SOMBRA,
Yo soy el tripulante de la sombra,
vigilo desde el fondo de la noche
la furia de la gente, su derroche
de cínica maldad que al mal asombra.
Yo soy el tripulante de la sombra,
el hombre transparente que en su coche
pasea por la luna a trochemoche,
en quien no existe el día: ni se nombra.
Yo soy el tripulante de la sombra,
fantasma soy de cada prisionero
de sí mismo, es decir, de cada bruma
u hombre así llamado. Soy la alfombra
de sangre donde pisa el jardinero
macabro de la muerte que me abruma.
vigilo desde el fondo de la noche
la furia de la gente, su derroche
de cínica maldad que al mal asombra.
Yo soy el tripulante de la sombra,
el hombre transparente que en su coche
pasea por la luna a trochemoche,
en quien no existe el día: ni se nombra.
Yo soy el tripulante de la sombra,
fantasma soy de cada prisionero
de sí mismo, es decir, de cada bruma
u hombre así llamado. Soy la alfombra
de sangre donde pisa el jardinero
macabro de la muerte que me abruma.
IN MEMORIAM
(Soneto con estrambote para José Gabriel Carrillo Brux)
Peleaste con la muerte, mano a mano,
a trompazos furiosos, dolorido;
te rompió cada hueso y sin quejido
siempre estabas de pie, mi buen hermano.
Peleaste con la muerte y su gusano,
pateando los planetas del olvido,
mordiendo con sonrisas tu destino
de urémico fatal no perdonado.
Mientras haya palabras, luces, ríos,
tu nombre viajará por los senderos
altivos de la Patria que te cubre.
Porque tuya es la tierra y son tus bríos
lo que deja crecer, sin jardinero,
la flor que en Junio ingrato se descubre.
(Bandera vegetal, ya convertido,
tu sangre no es semilla de alarido:
¡es Patria enrojecida y sin olvido!)
(Soneto con estrambote para José Gabriel Carrillo Brux)
Peleaste con la muerte, mano a mano,
a trompazos furiosos, dolorido;
te rompió cada hueso y sin quejido
siempre estabas de pie, mi buen hermano.
Peleaste con la muerte y su gusano,
pateando los planetas del olvido,
mordiendo con sonrisas tu destino
de urémico fatal no perdonado.
Mientras haya palabras, luces, ríos,
tu nombre viajará por los senderos
altivos de la Patria que te cubre.
Porque tuya es la tierra y son tus bríos
lo que deja crecer, sin jardinero,
la flor que en Junio ingrato se descubre.
(Bandera vegetal, ya convertido,
tu sangre no es semilla de alarido:
¡es Patria enrojecida y sin olvido!)
martes, 29 de septiembre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
SONETO
Para vencer mis noches desoladas
sin respirar tu aroma de mujer,
me alejaré de mí, de mi querer,
navegaré en las lluvias derramadas
desde mis ojos, ríos y ensenadas
y dejaré que salgas de mi ser,
de mis palabras vivas, y poder
descontinuar las penas esperadas.
No quiero que aparezcas cuando guindan
del alba los luceros: mis temores
que sean lo que yo olvide, como miasmas.
(Nostalgias que terminen y se rindan,
espejos que se quiebren y dolores
en niebla transformados y fantasmas.)
sin respirar tu aroma de mujer,
me alejaré de mí, de mi querer,
navegaré en las lluvias derramadas
desde mis ojos, ríos y ensenadas
y dejaré que salgas de mi ser,
de mis palabras vivas, y poder
descontinuar las penas esperadas.
No quiero que aparezcas cuando guindan
del alba los luceros: mis temores
que sean lo que yo olvide, como miasmas.
(Nostalgias que terminen y se rindan,
espejos que se quiebren y dolores
en niebla transformados y fantasmas.)
martes, 8 de septiembre de 2009
SONETO CONTRA Y PARA EL HOMBRE
Desnuda como vino "Dios" al mundo
llega también la noche a cada hombre,
si descalza de estrellas -no te asombre-
anduvo sin el día moribundo.
Olió la muerte, solo, nauseabundo
este "hombre" así llamado, podredumbre
no de su carne -vana mansedumbre-
acaso de su "alma", hueco inmundo.
(¿Pues quién eres, zopenco, para andar
dizque inventando dioses y universos
donde no cabe un ápice de vida?
Y cuando al fin decidas no matar,
si escribes con mis manos estos versos,
descubrirás que es otra la movida.)
Desnuda como vino "Dios" al mundo
llega también la noche a cada hombre,
si descalza de estrellas -no te asombre-
anduvo sin el día moribundo.
Olió la muerte, solo, nauseabundo
este "hombre" así llamado, podredumbre
no de su carne -vana mansedumbre-
acaso de su "alma", hueco inmundo.
(¿Pues quién eres, zopenco, para andar
dizque inventando dioses y universos
donde no cabe un ápice de vida?
Y cuando al fin decidas no matar,
si escribes con mis manos estos versos,
descubrirás que es otra la movida.)
jueves, 28 de mayo de 2009
BEFORE
¿Cómo que no existe
el tiempo
antes del Big-bang?
Tú retrataste el universo
ese nanosegundo antes
porque también
la luz inauguraste
cuando tu mirada ciega
en mi rostro antediluviano
de poeta sideral,
prístina se hizo
y transparente y mía.
(Tú inventaste el tiempo
desde que te conocí
que fue
como haberte conocido
antes de conocerte.
Todo existe
desde entonces.)
¿Cómo que no existe
el tiempo
antes del Big-bang?
Tú retrataste el universo
ese nanosegundo antes
porque también
la luz inauguraste
cuando tu mirada ciega
en mi rostro antediluviano
de poeta sideral,
prístina se hizo
y transparente y mía.
(Tú inventaste el tiempo
desde que te conocí
que fue
como haberte conocido
antes de conocerte.
Todo existe
desde entonces.)
miércoles, 13 de mayo de 2009
miércoles, 6 de mayo de 2009
Yo te perdono, Dios, por lo que has hechode inventarme tu nombre y tu esperanza
y pregonar: “la humanidad es mansa”
y decir que me observas trecho a trecho.
Yo te perdono, Dios, si estoy maltrecho
de brindar tanto amor que nunca alcanza
y de luchar por revivir a ultranza
la vida que se muere en triste lecho.
Yo te perdono, Dios, si me abandona
la mujer que adoré más que a mil vidas,
que hoy no quiere ni mirar mi rostro.
Yo te perdono, Dios: se desmorona
el deseo de aguantar lo que me pidas
y ante tu Gran Mentira yo me postro.
y pregonar: “la humanidad es mansa”
y decir que me observas trecho a trecho.
Yo te perdono, Dios, si estoy maltrecho
de brindar tanto amor que nunca alcanza
y de luchar por revivir a ultranza
la vida que se muere en triste lecho.
Yo te perdono, Dios, si me abandona
la mujer que adoré más que a mil vidas,
que hoy no quiere ni mirar mi rostro.
Yo te perdono, Dios: se desmorona
el deseo de aguantar lo que me pidas
y ante tu Gran Mentira yo me postro.
viernes, 17 de abril de 2009
PARÁBOLA
Por ti dejé
todas las vidas y cosas
que tenía,
porque a ti
te amaba más.
Pero tú me querías
menos
(menor amor,
menorísimo)
y por eso me quedé
sin otras vidas,
ni cosa alguna
y ahora me quedo
también sin ti.
todas las vidas y cosas
que tenía,
porque a ti
te amaba más.
Pero tú me querías
menos
(menor amor,
menorísimo)
y por eso me quedé
sin otras vidas,
ni cosa alguna
y ahora me quedo
también sin ti.
lunes, 13 de abril de 2009
lunes, 23 de marzo de 2009
PROYECCIÓN DEL SUEÑO
Siempre que nos dormimos todo acaba,
sólo que despertamos cada vez,
de día o de noche en un talvez
sin mañana ni ayer que menoscaba.
Mientras llega, la muerte nos alaba
porque admira la vida y su altivez,
mas de pronto sufrimos un traspiés
y la muerte sonriendo cava y cava.
Morirse no es dormir ni viceversa
pero algo del sueño nos atañe
y con ojos abiertos nada vemos.
(La muerte tiene cara dulce y tersa,
su mano te enamora aunque se ensañe
y alcánzasla sin velas y sin remos.)
Siempre que nos dormimos todo acaba,
sólo que despertamos cada vez,
de día o de noche en un talvez
sin mañana ni ayer que menoscaba.
Mientras llega, la muerte nos alaba
porque admira la vida y su altivez,
mas de pronto sufrimos un traspiés
y la muerte sonriendo cava y cava.
Morirse no es dormir ni viceversa
pero algo del sueño nos atañe
y con ojos abiertos nada vemos.
(La muerte tiene cara dulce y tersa,
su mano te enamora aunque se ensañe
y alcánzasla sin velas y sin remos.)
jueves, 19 de marzo de 2009
POEMA DEL HIJO QUE VENDRÁ
Tendrá tus ojos,
tu sonrisa linda.
Como tú, amará la vida,
las rosas rojas, los poemas.
Como yo, amará el atardecer,
el mar, las cosas bellas.
Ya siento
su llanto diminuto,
sus manitas traviesas,
el tenue latido
de su corazón en flor.
Será nuestro pequeño amanecer.
Si es niña,
esa esperanza que germina,
tendrá nombre de princesa:
se llamará como tú.
Si es niño,
ese capullo que crece en ti
tendrá nombre de poeta
y no será triste como yo.
Será nuestro pequeño amanecer.
Mi testamento de amor
para que nunca me olvides.
Y con sólo mirarlo
se encenderá tu rostro
y sabrás cuánto te quiero,
como te quiero ahora
y en la hora
(¿recuerdas?)
de nuestro amor, amén…
Tendrá tus ojos,
tu sonrisa linda.
Como tú, amará la vida,
las rosas rojas, los poemas.
Como yo, amará el atardecer,
el mar, las cosas bellas.
Ya siento
su llanto diminuto,
sus manitas traviesas,
el tenue latido
de su corazón en flor.
Será nuestro pequeño amanecer.
Si es niña,
esa esperanza que germina,
tendrá nombre de princesa:
se llamará como tú.
Si es niño,
ese capullo que crece en ti
tendrá nombre de poeta
y no será triste como yo.
Será nuestro pequeño amanecer.
Mi testamento de amor
para que nunca me olvides.
Y con sólo mirarlo
se encenderá tu rostro
y sabrás cuánto te quiero,
como te quiero ahora
y en la hora
(¿recuerdas?)
de nuestro amor, amén…
miércoles, 11 de marzo de 2009
ELEGÍA POR ANEL OMAR
La Patria tenía otro hijo
que se llamaba Omar.
Otro hijo de luces
y corazón inmensurable.
¡Oh-mar-donde-se-ahogaba
la-noche-del-abandono!
Ahora eres lámpara y altura
para que suba y se alumbre
la memoria de cada panameño
a quien cultura y ternezas
repartías como monedas
de la propia Patria,
hoy por ti desolada,
porque la Patria también te llora,
Anel Omar sin fronteras,
pintor de azules firmamentos,
poeta del color,
caballero sin escudos
que incansable caminaste
los senderos del Istmo
para llevar música y libros
a distantes panameños que te amaron
y con ternura abrazaste
con palabras y con hechos,
pintor de las carencias,
pintor de los rostros tristes
que llenaste de jilgueros
la oquedad de su esperanza.
La patria tiene otro hijo
que se llama Omar.
Ahora estos dos omares,
cuidarán nuestros dos mares,
uno en el Atlántico,
otro en el Pacífico,
los dos en el universo.
La Patria tenía otro hijo
que se llamaba Omar.
Otro hijo de luces
y corazón inmensurable.
¡Oh-mar-donde-se-ahogaba
la-noche-del-abandono!
Ahora eres lámpara y altura
para que suba y se alumbre
la memoria de cada panameño
a quien cultura y ternezas
repartías como monedas
de la propia Patria,
hoy por ti desolada,
porque la Patria también te llora,
Anel Omar sin fronteras,
pintor de azules firmamentos,
poeta del color,
caballero sin escudos
que incansable caminaste
los senderos del Istmo
para llevar música y libros
a distantes panameños que te amaron
y con ternura abrazaste
con palabras y con hechos,
pintor de las carencias,
pintor de los rostros tristes
que llenaste de jilgueros
la oquedad de su esperanza.
La patria tiene otro hijo
que se llama Omar.
Ahora estos dos omares,
cuidarán nuestros dos mares,
uno en el Atlántico,
otro en el Pacífico,
los dos en el universo.
viernes, 6 de marzo de 2009
POEMAS SUELTOS
1.
Sigamos, sigamos
así,
haciendo nada.
¿Llegará el segundo,
el minuto, la hora, el día
cuando contaremos
más niños en las cárceles
que en las escuelas?
2.
¿Llegará el instante
cuando hablar o callar
será lo mismo,
cuando ver o no,
cuando amar o no,
cuando todo o nada
igual será?
3.
¿Es Dios una mentira
del Hombre
o es el Hombre
una mentira de Dios...?
4.
Todo rueda en el universo,
ruedan los planetas,
como sueltos y múltiples
testículos de Dios,
ruedan las cabezas
de los hombres malos,
pero también las de los buenos
que no pudieron o no supieron
defenderse.
1.
Sigamos, sigamos
así,
haciendo nada.
¿Llegará el segundo,
el minuto, la hora, el día
cuando contaremos
más niños en las cárceles
que en las escuelas?
2.
¿Llegará el instante
cuando hablar o callar
será lo mismo,
cuando ver o no,
cuando amar o no,
cuando todo o nada
igual será?
3.
¿Es Dios una mentira
del Hombre
o es el Hombre
una mentira de Dios...?
4.
Todo rueda en el universo,
ruedan los planetas,
como sueltos y múltiples
testículos de Dios,
ruedan las cabezas
de los hombres malos,
pero también las de los buenos
que no pudieron o no supieron
defenderse.
jueves, 5 de marzo de 2009
PAISAJE DE FEBRERO DEL 2009
Pasa un muchacho
con una patineta al hombro
en vez de una guitarra
o un violín.
Pasa un muchacho.
Sin nada
hubiera
sido
mejor.
Tarareando un “reggae”
en antinotas musicales
en vez de una balada
de Manuel Alejandro
o cualquier canción
de Manzanero.
Sin nada
callado
hubiera
sido
mejor.
(Todavía resuenan y resuenan
las infi notas
de aquél anti vivo
encima del runrún lejano
de su patineta al viento.)
Pasa un muchacho
con una patineta al hombro
en vez de una guitarra
o un violín.
Pasa un muchacho.
Sin nada
hubiera
sido
mejor.
Tarareando un “reggae”
en antinotas musicales
en vez de una balada
de Manuel Alejandro
o cualquier canción
de Manzanero.
Sin nada
callado
hubiera
sido
mejor.
(Todavía resuenan y resuenan
las infi notas
de aquél anti vivo
encima del runrún lejano
de su patineta al viento.)
miércoles, 4 de marzo de 2009
MASOCH*
Masoch que gozas con la abierta herida
que la feroz humanidad enseña.
(Es su propia maldad que lo hace leña,
este hombre deshumano, zombi en vida).
Masoch que has disfrutado tu querida
daga mortal de facies halagüeña:
por siglos y por siglos clama y sueña
herir el ave cuando está dormida.
Masoch que intentas diablizar: te alerte
la noche masoquista y te bendice
en su negro misal de mal agüero.
Masoch que compras y revendes muerte,
¡ignoras que tu amago se desdice
cuando pierde el dolor todo su fuero!
*Leopold Von Sacher-Masoch (1836-1895), escritor austriaco, creador con "La venus de las pieles" de la novela "masoquista".
Masoch que gozas con la abierta herida
que la feroz humanidad enseña.
(Es su propia maldad que lo hace leña,
este hombre deshumano, zombi en vida).
Masoch que has disfrutado tu querida
daga mortal de facies halagüeña:
por siglos y por siglos clama y sueña
herir el ave cuando está dormida.
Masoch que intentas diablizar: te alerte
la noche masoquista y te bendice
en su negro misal de mal agüero.
Masoch que compras y revendes muerte,
¡ignoras que tu amago se desdice
cuando pierde el dolor todo su fuero!
*Leopold Von Sacher-Masoch (1836-1895), escritor austriaco, creador con "La venus de las pieles" de la novela "masoquista".
lunes, 2 de marzo de 2009
SOMOS
Subhumanos del fondo de la tierra
que poblamos las cuevas ancestrales,
mutando desde antiguos animales
mientras cunde la muerte y nos encierra.
Subhumanos que somos y que en guerra
-simulando no ser sentimentales-
nos matamos y amamos nuestros males
mostrando nuestras burdas almas perras.
Subhumanos de luces apagadas
que no prenden, quizá, desde esa era
y que menos, ahora, encenderán.
(Subhumanos de manos desoladas
en que nadie confió y en vana espera
jamás, a cielo abierto, nacerán).
Subhumanos del fondo de la tierra
que poblamos las cuevas ancestrales,
mutando desde antiguos animales
mientras cunde la muerte y nos encierra.
Subhumanos que somos y que en guerra
-simulando no ser sentimentales-
nos matamos y amamos nuestros males
mostrando nuestras burdas almas perras.
Subhumanos de luces apagadas
que no prenden, quizá, desde esa era
y que menos, ahora, encenderán.
(Subhumanos de manos desoladas
en que nadie confió y en vana espera
jamás, a cielo abierto, nacerán).
viernes, 27 de febrero de 2009
IDENTIDAD
Yo conocí a Dios una noche de tormenta
cuando no esperaba la visita de nadie,
ni de humanos, ni de Dios mucho menos.
Me lo encontré sentado en la escalera
y sólo me miraba fijamente,
haciendo que mi ser se espeluznara.
A Dios no se le habla, comprendí
y me quedé parado frente a él,
hasta que vi cuando bajaba y se marchaba
sin decir tampoco una palabra.
Entonces un espejo
cayó y en mil añicos
se dispersó por el suelo
y su sonido solitario
fue como el eco
de Dios cuando se iba.
(Dios tenía mi rostro
y por eso lo reconocí)
Todavía sigue lloviendo.
Yo conocí a Dios una noche de tormenta
cuando no esperaba la visita de nadie,
ni de humanos, ni de Dios mucho menos.
Me lo encontré sentado en la escalera
y sólo me miraba fijamente,
haciendo que mi ser se espeluznara.
A Dios no se le habla, comprendí
y me quedé parado frente a él,
hasta que vi cuando bajaba y se marchaba
sin decir tampoco una palabra.
Entonces un espejo
cayó y en mil añicos
se dispersó por el suelo
y su sonido solitario
fue como el eco
de Dios cuando se iba.
(Dios tenía mi rostro
y por eso lo reconocí)
Todavía sigue lloviendo.
jueves, 19 de febrero de 2009
TERCER LAMENTO
Ahora me hago el cielo
para que me mires
deslumbrado
y realmente mirarte yo
multiplicando mis ojos
en oscuras estrellas.
Me hago el cielo
para mirarte desde arriba
o desde abajo,
según el ángulo y posición
de tus besos móviles
y escurridizos,
meteoros perdidos
sin embargo,
en las parábolas
de mi piel planetaria,
que has erizado
en un solo volcán
que luego transformas
en albo río,
en pájaros ausentes,
que guardaste en tu cuerpo
de escondrijos siderales.
(Tantas cosas quedaron
más allá de los besos
que dejamos de darnos:
collares, puertas, gente desconocida,
automóviles, libros,
otros sucesos y cosas
que de pronto olvidaste,
después de aquellas lunas
tan largas como intensas,
como rojas y mías,
como tuyas y rotas.)
Ahora me hago el cielo
para que me mires
deslumbrado
y realmente mirarte yo
multiplicando mis ojos
en oscuras estrellas.
Me hago el cielo
para mirarte desde arriba
o desde abajo,
según el ángulo y posición
de tus besos móviles
y escurridizos,
meteoros perdidos
sin embargo,
en las parábolas
de mi piel planetaria,
que has erizado
en un solo volcán
que luego transformas
en albo río,
en pájaros ausentes,
que guardaste en tu cuerpo
de escondrijos siderales.
(Tantas cosas quedaron
más allá de los besos
que dejamos de darnos:
collares, puertas, gente desconocida,
automóviles, libros,
otros sucesos y cosas
que de pronto olvidaste,
después de aquellas lunas
tan largas como intensas,
como rojas y mías,
como tuyas y rotas.)
miércoles, 18 de febrero de 2009
MONÓLOGO DEL DESEMPLEADO
Venid a caminar conmigo
bajo la pertinaz llovizna
o el sol inmisericorde
venid a caminar también
entre la noche que me apuñala
de soledades y memorias
disfrazada de lunar malandrín,
venid a caminar
con los pies agobiados
por tantas leguas recorridas
por las calles hurañas y distantes
de esta insomne ciudad,
venid a caminar
y a sopesar
el gran fardo del silencio
venid a vagar y divagar,
a pasar hambrunas
por parques y veredas
entre tristezas y hojarascas.
Venid a caminar conmigo
bajo la pertinaz llovizna
o el sol inmisericorde
venid a caminar también
entre la noche que me apuñala
de soledades y memorias
disfrazada de lunar malandrín,
venid a caminar
con los pies agobiados
por tantas leguas recorridas
por las calles hurañas y distantes
de esta insomne ciudad,
venid a caminar
y a sopesar
el gran fardo del silencio
venid a vagar y divagar,
a pasar hambrunas
por parques y veredas
entre tristezas y hojarascas.
martes, 17 de febrero de 2009
3
¿Qué pulsamen esgrimes, noche oscura,
para quebrar el vuelo de las aves
y naufragar los peces y las naves
a punta de delirios y premuras?
¿Qué terca soledad que tanto dura,
sombra, manejo de indecisas llaves,
si a veces tu miseria (¿no lo sabes?)
rompe a llorar estrellas, noche pura?
Eres la noche más también el día
porque en tu mismo cuerpo se agiganta
y cunde en cada flor, la luz serena.
Pero zarpa el fulgor y rauda, fría
siembras tu ruiseñor que nunca canta
y vuelves a intentar ser sombra plena.
¿Qué pulsamen esgrimes, noche oscura,
para quebrar el vuelo de las aves
y naufragar los peces y las naves
a punta de delirios y premuras?
¿Qué terca soledad que tanto dura,
sombra, manejo de indecisas llaves,
si a veces tu miseria (¿no lo sabes?)
rompe a llorar estrellas, noche pura?
Eres la noche más también el día
porque en tu mismo cuerpo se agiganta
y cunde en cada flor, la luz serena.
Pero zarpa el fulgor y rauda, fría
siembras tu ruiseñor que nunca canta
y vuelves a intentar ser sombra plena.
lunes, 16 de febrero de 2009
14
Para acabar el libro de la muerte
escribo cada día sin cesar
escribo ¡como el diablo!
y no me asusto
de continuar este volumen cruel.
Apunto vidas
y me hago el ciego
para no escuchar
lo que la gente dice
y me hago el sordo
para no ver
lo que a medias me enseñan.
Y acabaré este libro
escribiendo cosas
que nunca han sucedido,
borrando cada letra
no escrita,
borrando cada muerte descubierta
en esta entretierra
que llamamos vida.
Para acabar el libro de la muerte
escribo cada día sin cesar
escribo ¡como el diablo!
y no me asusto
de continuar este volumen cruel.
Apunto vidas
y me hago el ciego
para no escuchar
lo que la gente dice
y me hago el sordo
para no ver
lo que a medias me enseñan.
Y acabaré este libro
escribiendo cosas
que nunca han sucedido,
borrando cada letra
no escrita,
borrando cada muerte descubierta
en esta entretierra
que llamamos vida.
viernes, 13 de febrero de 2009
SONETO ERÓTICO
Valiera ser tu enagua y tu sostén
enmascarar tu sexo y su montaña,
el fil de tus pezones que me daña
y luego amarte sin decir amén.
Que volase tu falda en terraplén
para mirar tu gigantesca araña
y aplicarte en calor mi tierna maña
para que alcances el orgasmo cien.
A ultranza ser lo que no puedo ser
para que seas de mí, de mi unicornio
y perezcas en luz de tanta miel.
Quejidos de tu amor: reconocer
el sí que bien me das cuando te fornio
y remanezca tu pimpollo fiel.
Valiera ser tu enagua y tu sostén
enmascarar tu sexo y su montaña,
el fil de tus pezones que me daña
y luego amarte sin decir amén.
Que volase tu falda en terraplén
para mirar tu gigantesca araña
y aplicarte en calor mi tierna maña
para que alcances el orgasmo cien.
A ultranza ser lo que no puedo ser
para que seas de mí, de mi unicornio
y perezcas en luz de tanta miel.
Quejidos de tu amor: reconocer
el sí que bien me das cuando te fornio
y remanezca tu pimpollo fiel.
miércoles, 11 de febrero de 2009
lunes, 2 de febrero de 2009
EL PODER HUMANO
Entonces, vida,
lléname de tiempo,
lléname de lo que no tengo
y todo lo tenido
entrégalo a la noche
y al olvido.
Sólo déjame
el recuerdo de la muerte,
que ya no cabe más
en todo lo vivido.
Lléname de horas, vida,
que todo sea
tiempo y luna
y así nadie perezca.
Porque nada y nadie
son lo mismo
y unidos prevalecen.
(Yo era nada en otro tiempo.
Ahora soy nadie
y por eso existo
y trituro la nada
y la absorbo y asimilo
y me adueño de ésta
porque soy nadie.
Siendo nadie y absurdo
o siendo absurdo y nadie
pude hacer inmortal
al universo y a la nada.)
Entonces, vida,
lléname de tiempo,
lléname de lo que no tengo
y todo lo tenido
entrégalo a la noche
y al olvido.
Sólo déjame
el recuerdo de la muerte,
que ya no cabe más
en todo lo vivido.
Lléname de horas, vida,
que todo sea
tiempo y luna
y así nadie perezca.
Porque nada y nadie
son lo mismo
y unidos prevalecen.
(Yo era nada en otro tiempo.
Ahora soy nadie
y por eso existo
y trituro la nada
y la absorbo y asimilo
y me adueño de ésta
porque soy nadie.
Siendo nadie y absurdo
o siendo absurdo y nadie
pude hacer inmortal
al universo y a la nada.)
martes, 13 de enero de 2009
NEO HOLOCAUSTO FEROZ
Hitler resulta cual niño de pecho
a tu lado, Israel, por lo de Gaza.
Ahora ¿qué dirás? Tu triste raza
desata el holocausto más arrecho.
Los nazis te extrajeron el afrecho
y aún en tu venganza, vas de caza,
disparas sin piedad contra la masa
de gente del Islam y no hay derecho.
Judío es tanto odio y es judía
la muerte que recorre la Gran Franja,
la muerte que tú sueltas, olvidando
los tuyos que en los hornos, cada día
cenizas se volvieron: ¡no se zanja
ninguna diferencia asesinando!
a tu lado, Israel, por lo de Gaza.
Ahora ¿qué dirás? Tu triste raza
desata el holocausto más arrecho.
Los nazis te extrajeron el afrecho
y aún en tu venganza, vas de caza,
disparas sin piedad contra la masa
de gente del Islam y no hay derecho.
Judío es tanto odio y es judía
la muerte que recorre la Gran Franja,
la muerte que tú sueltas, olvidando
los tuyos que en los hornos, cada día
cenizas se volvieron: ¡no se zanja
ninguna diferencia asesinando!
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